Madera tratada para exterior

En algún momento a todos nos llega la idea de construir o decorar nuestro hogar utilizando madera, pero… ¿Qué pasa cuando la madera que ocuparemos estará sometida a los caprichos del clima?  Seguramente queremos que la inversión que realicemos nos dure ¡muchos años!

Si deseas una madera que no se deteriore aun estando expuesta al polvo, la lluvia y el sol, existen muchas maderas que son naturalmente resistentes como la teca, ipe, cumarú, chechén y la lista se vuelve larga. Sin embargo todas esas maderas tienen un precio alto en el mercado comparado con la madera de pino, la madera más comercial en el mundo.

La madera de pino es muy versátil y se utiliza para toda clase de proyectos por las bondades que ofrece, pero cuando se utiliza en exteriores sin protegerse ofrece muy poca resistencia a la pudrición y al ataque de insectos que deterioran la madera muy rápidamente.

Existen muchas opciones para brindarle a nuestra madera una protección adecuada contra los agentes naturales, entre los que se incluyen: barnices de exterior, aceites, selladores y productos contra polilla. Sin embargo todos estos productos funcionan por tiempos relativamente cortos que en el mejor de los casos van desde algunos meses a un par de años; Desde luego podemos seguir aplicándolos cada vez que se requiera para mantener en buen estado a la madera, pero si queremos minimizar los trabajos de mantenimiento existe una alternativa mucho más durable que cualquier producto que podamos aplicar en casa: Tratamiento a presión con sales hidrosolubles.

El tratamiento a presión consiste básicamente en ingresar la madera de pino seca junto con el químico preservante a un cilindro metálico conocido como “Autoclave” y aplicar presión con una bomba especial para lograr que los químicos penetren muchos centímetros en la madera, ya que cuando se aplica solo con brocha o incluso sumergiendo la madera en una tina, los preservantes solo penetran un par de milímetros y es muy probable que con el desgaste natural de la madera algunas partes vuelvan a quedar expuestas al ataque de organismos en poco tiempo. 

 

Tratamiento a presión

 

El preservante a presión más utilizado en México es del CCA (cobre, cromo y arsénico), cada componente cumple una función específica:

 

  •          Cobre: Sirve como un poderoso fungicida contra el ataque de los hongos que pudren la madera

 

  •          Cromo: cumple la función de retenedor de los otros dos productos y también actúa como fungicida

 

  •          Arsénico: Ayuda a evitar el ataque de termitas y otros insectos.

 

La madera tratada con este compuesto tiene un promedio de vida superior a los 20 años estando expuesta al exterior y podemos ver algunos ejemplos en los postes de luz y de teléfono que encontramos en las calles.

Es muy importante saber que este tratamiento sirve únicamente para evitar el deterioro de la madera provocado por agentes orgánicos y no previene que la madera se tuerza o se raje, ya que estos son defectos naturales del secado de la madera. Para evitar estos últimos es importante almacenar la madera adecuadamente y de preferencia en la sombra. Una vez que la madera se coloque en su lugar final, los mismos tornillos y soportes que se coloquen evitaran que la madera se tuerza y para evitar las rajaduras se puede aplicar un sellador de poros.